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Las bases del sludge metal aterrizaron por primera vez en el país: NEUROSIS en el teatro Vorterix.

En lo que fue una de las grandes sorpresas del 2017, la banda que lleva más de treinta años arriba del escenario, pisó por primera vez suelo Argentino en el marco del festival Noiseground.

Seguramente todo aquel fanático del género stoner/sludge festejó la inesperada llegada de Neurosis al país que se dio dentro del festival Noiseground. Con un Vorterix casi completo, la formación que nació a mediados de los 80’s y que se convirtió en una de las precursoras del género, dio una clase magistral digna de alabanzas.

Las puertas del teatro se abrieron a las 19 hs. para darles lugar a los chicos de Montañas que con su sludge sorprendieron a muchos de los presentes que los escuchaban por primera vez. A todos aquellos que llegaron sobre la hora, les recomiendo darse una vuelta por Club V el 22 de diciembre, día en que realizan la última fecha del año.

Con una multitud que de a poco iba tomando magnitud, Sanador entró a escena, otorgándole al ambiente un deje de pesadez que combinaba perfecto con las altas temperaturas del sábado. Cuarenta minutos bastaron para dejar marcada una buena impresión en el público, que festejó con aplausos a la formación que está dando sus primeros pasos, pero cuyos miembros de novatos no tienen nada (Juan Manuel Díaz ex Humo del Cairo, Mariano Bertolazzi de Narcoiris y Rodrigo Ioio Vega de Lo Bruto).

Veinte minutos bastaron para que el lugar se colmara de fanáticos sedientos por ser testigos del sonido cuasi-hipnótico que logran los californianos.

‘Lost’ fue la primera en emerger de entre las tinieblas. El humo fue el protagonista del sobrio escenario que con su sencillez logró dirigir todos los sentidos pura y exclusivamente a las sombrías melodías que nos invitaban a hundirnos lentamente en las profundidades del abismo. No olvidemos que hace años atrás, las visuales que caracterizaban los shows de Neurosis eran no sólo un condimento más, si no uno clave de la puesta en escena. Hoy los californianos prefieren dejar de un lado la sobrecarga visual que forma parte de nuestras rutinas diarias por medio de pantallas, para cederle el lugar privilegiado meramente a nuestros oídos.

Con ‘Fire is the end lesson’ el lugar se revolucionó. Noah Landis en un símil estado de trance atraía los teclados hacia sí con un movimiento de vaivén  que marcaba el ritmo de lo que estábamos viviendo. La entrega no era sólo del público,  Neurosis vive cada show como una experiencia única que fluye de manera natural y se nota.

Luces rojas dominaron el escenario por varios minutos para ambientar a ‘At the end of the road’, que fue muy bien recibida por los oyentes que no despegaban la mirada del frente  en un intento de absorber completamente  lo que se les ofrecía.

Sin ningún intercambio con el público dentro de la hora cuarenta que duró el show y sin bises de por medio, llegaron los temas que cerraron la intensa velada: ‘Bending light’, ‘Stones from the sky’ y ‘The doorway’, con los cuales tanto Neurosis como el público liberaron sus últimas energías de reserva. Con un tímido y rápido saludo, los músicos dejaron el escenario mientras un Vorterix colmado esperaba esperanzado el regreso que nunca sucedió.

Ellos mismos afirman que no es música fácil de escuchar  y  tampoco pretenden que lo sea. Lleva a un estado de introspección que no muchos se animan a explorar pero que libera a todo aquel valiente que lo hace. Afortunados fuimos de tenerlos una noche entre nosotros.

Setlist:
1. Lost
2. The Web
3. A shadow memory
4. Locust star
5. Fire is the end lesson
6. Water is not enough
7. Broken ground
8. Takeahnase
9. At the end of the road
10. Bending light
11. Stones from the sky
12. The doorway

Crónica por: Yamila Ovit
Fotografía cortesía de: Iván Pinto

Rafael Quecuty :