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DENY en Groove: O la capacidad de volverse invencible resistiendo golpes.

La banda más importante de la escena core argentina se presentó en el local de Palermo y mostró canciones de su cuarto disco, el cual ostentaría un arriesgado giro musical.

Si bien la cita era a las 18hs, ya son casi las 19:30 y aún no hay actividad en el escenario. Pero eso no parece importarle al público que va llenando Groove. Tranquilos buscan rincones y hacen sociales sentados en el piso formando pequeñas rondas. Todos andan entre los 18 y 25 años, gente muy joven y casi la mitad son mujeres. En todo el recinto pueden verse las zapas de gamuza con suela blanca, bermudas de jean ajustadas que terminan antes de la rodilla y remeras enormes con logos de bandas indescifrables.

Hoy toca Deny. La banda ha recorrido un turbulento camino en muy poco tiempo para la vida normal de una banda de rock. Sus integrantes comenzaron a tocar muy jóvenes presentándose en garajes y casas de amigos, pero rápidamente alcanzaron una pasmosa profesionalidad en su estilo y una popularidad arrolladora, llegando a compartir escenario con bandas internacionales de la talla de A Day To Remember o System Of a Down, por nombrar solo algunos ejemplos.

La historia de Deny tal vez no hubiese sido la misma si no fuese por Javier Casas, ex guitarrista de la mítica banda Hardcore Nueva ética y hoy cantante y guitarrista de la banda pop Será Pánico. Javi siempre tuvo una relación simbiótica con la banda desde un primer momento, fue el productor de todos sus discos, su padrino y gurú.

En estos días nos tocó conocer un adelanto del cuarto disco de la banda y el mismo cuenta con un giro estilístico polémico. Pero todos sabemos que es algo deliberadamente decidido junto con Casas, pero… ¿Cómo recibirán los fans esta decisión? En algunos minutos lo sabremos.

Comienza el show a las ocho en punto con la banda soporte Valor interior, una banda posthardcore de altísima calidad con una fuerte impronta cristiana. Tanto sus letras, como las visuales están relacionadas con la alabanza y la prédica de ésta religión. El set dura unos 40 minutos, es prolijo y conciso.

Al finalizar la banda soporte, hay un importante “movimiento de tropas”. Mucha de la gente que estaba adelante viendo a Valor Interior, se retira hacia el fondo y desde el mismo fondo de Groove empieza a circular gran parte del público desesperada por alcanzar el escenario.

Tubos fluorescentes rosas decoran la pared trasera del escenario, desplegándose sobre la batería, haciendo juego con la visual del nuevo corte de difusión que se ve en las redes sociales. Curiosamente el telón se cierra cuando no suele ser algo común en Groove, y esa simple acción aumenta la expectativa y la mística en el ambiente.

Al correrse las enormes telas negras, explota el barrio de Palermo, abren nada menos que con ‘Invencible’, tema que da nombre a su tercer y último disco hasta el momento. La puesta de luces es enorme y de calidad internacional. Nazareno Antolini brinca de un lado al otro, exhibiendo su envidiable estado físico. Joaquín Ortega canta esas bellas melodías a la vez que asesina a su guitarra LTD.

Suena un tema clásico ‘La Distancia’ y los tradicionales bailecitos core no se hacen esperar, la ronda se hace inmensa y en el medio tres docenas de personas se mueven de un lado al otro tirando piñas y patadas a la nada para luego abrazarse y corear todos juntos los estribillos melódicos.

Los fans de Deny, a diferencia de otras “crews”, suelen ser crueles en las redes sociales, son muy críticos y con un humor excesivamente hiriente. Claro que, toda esta pose llega a su fin cuando escuchan el primer acorde de Joaquín o el primer gritó de Nazareno. Es entonces cuando se entregan desesperadamente a la libertad de sus emociones y al amor por su banda favorita.

No me canso de ver como estos shows son siempre una gran “Catarsis” (como el nombre de uno de sus temas) masiva y movilizante hasta el llanto y la afonía del público.

Es entonces cuando por fin llega el momento de “La” pregunta: “Bueno gente, ¿A quién le gustó el adelanto del nuevo disco?” Indaga Naza.

Un aullido estremecedor de aprobación se escuchó en todo Groove.

“La banda cambio mucho en este año y ustedes son nuestra familia” sentencia el cantante y sus palabras son ahogadas por una gran ovación.

Cuando por fin tocan ‘En las Noches’ (el nuevo corte) descubrimos la vuelta de tuerca fresca que todos sospechábamos. Nazareno (cantante gutural por excelencia) experimenta con el canto melódico y genera un interesante contraste con Joaquín. La nueva configuración vocal es muy acertada y el giro estilístico hacia el pop es algo totalmente natural y esperable.  Yo creo, en lo personal, que es una exitosa salida hacia adelante de una crisis de identidad que atraviesa toda la escena Core.

Las canciones se van sucediendo intensamente, prácticamente tocan todo el disco “Invencible” mechándolo con lo más viejo de la banda y con los temas estreno. En cierta pausa se oyen unas palabras de enojo de Nazareno: “Pareciera que hay gente que no nos quiere ver crecer, no nos quiere ver cambiar” y esas palabras dan pie a otra nueva canción adelanto.

Deny tuvo que afrontar la pérdida gradual de la mitad de sus integrantes, un golpe de muerte para cualquier conjunto musical, pero no para esta banda, que una y otra vez logró enderezarse de los palazos que pega la vida.

Luego ironizando con sus propias palabras, el frontman dice “¿no sé si se acuerdan que Deny tenía temas pesados?” dando lugar a ‘Documento 3’. El inquieto cantante no puede con su genio y busca la forma de subirse a la valla, la gente de alrededor explota y Nazareno es devorado por la multitud que lo carga, lo pasea por el mosh y lo devuelve (con algunas dificultades) al pit.

El cierre es a toda emoción con ‘Lo que siempre buscábamos’, una canción que recomiendo escuchar cada vez que te sientas cansado y que creas que no podés continuar:

“Puede ser que no lo entiendas, pero esto es lo que siempre buscábamos. Con cada paso que dábamos” expresa la letra de una canción del pasado, que paradójicamente parece explicar el futuro de Deny, un futuro ya presente.

Crónica por: Mariano Chacón Aguilar
Fotografías por: Miranda Becker